Las pisadas se hacen más fuertes y mi corazón se desboca. Poco a poco voy sediendo a esta claustrofobia, es la espera del encontronazo con un poco de libertad. Alguna nueva puerta abierta por donde mirar, aún no me atrevería a entrar (o a salir, no sé). Las pisadas se van haciendo más, más fuertes. Me arrodilló en un estado de éxtasis tan fuerte que no podría decir que sensación se oculta detrás. Sonriendo al saber que algo va a cambiar y vaciando mis ideas sobre la originalidad. Esperando con las pulsaciones salidas de lugar, sonriendo y sin saber bien por qué. Se me acalambran los cachetes y se profundizan mis hoyuelitos. En vano tal vez pienso en qué será lo que vendrá. Por supuesto no hay manera de adivinar y aún así mil cosas pasan por mi mente. Cuando la Tierra entera sea mía, cuando yo sea de la Tierra, cuando el agua me purifique y me descuaje los interiores y los exteriores de éste cuerpo, de esta persona que nunca voy a alcanzar a conocer... Cuando las fauces de la vida me deboren sin masticar, cuando esté en el estómago de la sensación, ahí, cundo sepa qué es vivir.
27.8.09
Crónicas de tiempos: 27.08.09, Algo ajeno
Las pisadas se hacen más fuertes y mi corazón se desboca. Poco a poco voy sediendo a esta claustrofobia, es la espera del encontronazo con un poco de libertad. Alguna nueva puerta abierta por donde mirar, aún no me atrevería a entrar (o a salir, no sé). Las pisadas se van haciendo más, más fuertes. Me arrodilló en un estado de éxtasis tan fuerte que no podría decir que sensación se oculta detrás. Sonriendo al saber que algo va a cambiar y vaciando mis ideas sobre la originalidad. Esperando con las pulsaciones salidas de lugar, sonriendo y sin saber bien por qué. Se me acalambran los cachetes y se profundizan mis hoyuelitos. En vano tal vez pienso en qué será lo que vendrá. Por supuesto no hay manera de adivinar y aún así mil cosas pasan por mi mente. Cuando la Tierra entera sea mía, cuando yo sea de la Tierra, cuando el agua me purifique y me descuaje los interiores y los exteriores de éste cuerpo, de esta persona que nunca voy a alcanzar a conocer... Cuando las fauces de la vida me deboren sin masticar, cuando esté en el estómago de la sensación, ahí, cundo sepa qué es vivir.
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Su palabra agitará mi viento