Es temprano, muy temprano, y siento el cansancio de todo el día encima.
Pero puchas, ¡si recién empieza el día!
es temprano, muy temprano, y el día de hoy no puede saldarse con él día de hoy. Sus primeros pasos llevan ya un regustito del insomnio del día anterior.
Y sin embargo hace un nanosegundo acabo de poder pensar por primera vez en el día, y me acordé la tormenta de esperanzas o de desilusiones que me esperan para ya finales del día
La vida sigue... ¿Qué nos deparará?
Lo más lindo y triste a la vez de los dias es que nunca salen como nos imaginamos, y siempre volvemos a casa con miles de cosas sin decir que quedan guardadas en el tintero (a veces para siempre).
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