Se arremolina en su cenicienta borrachera y cae de espaldas, no sea cosa que alguien lo vea. Y ahí, desde el suelo y con las patas lánguidas, mira el cielo raso buscando encontrar algo que no sabe bien qué es. Y se pregunta si se sabe su nombre o si acaso alguna vez tuvo alguno, si conoce alguien que lo quiera o si sabe que alguien lo quiere, si existe alguien que le limpiaría el mentón ahora mismo, cuando termina de vomitarse, sin asquearse. Pero no, no le alcanzan las fuerzas para responderse nada o siquiera para decir cual sería la pregunta acertada. En cambio pareciera como si tuviese un abastecimiento incontenible e inacabable de preguntas, preguntas y más preguntas que se enrollan entre sí, y debería estar confuso pero no tiene muchas ganas de confundirse entonces se ríe y mira las figuras que forman las palabras alrededor de su cabeza. Y se sigue riendo, y el cuerpo se le acaba y se duerme pero ríe igual, aunque dormido, y se despierta riendo, de malhumor. Y se pregunta por que carajo se ríe si sigue patas para arriba sobre la silla tal como cayó, hacia atrás, hace ya muchas horas; se pregunta como mierda puede hacer para reírse cuando ni siquiera sabe dónde está, se sigue riendo y esta que echa fuego con su propia risa y su propia vida, vuelto al malhumor y sólo con ganas de que le respondan preguntas se pone de pie, se enjuaga la cara y sale de allí, aún sin poder dejar de reír.
23.8.09
Crónicas de tiempos: 23.08.09, estados.
Se arremolina en su cenicienta borrachera y cae de espaldas, no sea cosa que alguien lo vea. Y ahí, desde el suelo y con las patas lánguidas, mira el cielo raso buscando encontrar algo que no sabe bien qué es. Y se pregunta si se sabe su nombre o si acaso alguna vez tuvo alguno, si conoce alguien que lo quiera o si sabe que alguien lo quiere, si existe alguien que le limpiaría el mentón ahora mismo, cuando termina de vomitarse, sin asquearse. Pero no, no le alcanzan las fuerzas para responderse nada o siquiera para decir cual sería la pregunta acertada. En cambio pareciera como si tuviese un abastecimiento incontenible e inacabable de preguntas, preguntas y más preguntas que se enrollan entre sí, y debería estar confuso pero no tiene muchas ganas de confundirse entonces se ríe y mira las figuras que forman las palabras alrededor de su cabeza. Y se sigue riendo, y el cuerpo se le acaba y se duerme pero ríe igual, aunque dormido, y se despierta riendo, de malhumor. Y se pregunta por que carajo se ríe si sigue patas para arriba sobre la silla tal como cayó, hacia atrás, hace ya muchas horas; se pregunta como mierda puede hacer para reírse cuando ni siquiera sabe dónde está, se sigue riendo y esta que echa fuego con su propia risa y su propia vida, vuelto al malhumor y sólo con ganas de que le respondan preguntas se pone de pie, se enjuaga la cara y sale de allí, aún sin poder dejar de reír.
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Es donde triunfan y claudican milongueras ilusiones !
ResponderEliminar¡Estás llena de morbo Vera!
Que lindas esas noches de luz y tanta sonrisa descargada.
ResponderEliminarVale la pena la vida, tan sólo por esos momentitos esporádicos.
Saluditos Archa.