Era sólo eso, la destreza de su piel moviéndose debajo de las mantas, y la luz del sol que se colaba a través de las persianas, a través de las sábanas. Y era sólo eso, una sonrisa de aliento en una tarde soleada, una aureola luminosa sobre la cabeza del que creían más mundano, un beso de compromiso y mil caricias bien recibidas que con paciencia de alfarero se dignaba a entregar. Era sólo eso, que no importe el afuera por que siempre habían sido una burbuja. Nada más que un par de cuerpos que se animan a sonreír sólo si no piensan. Un par de cuerpos que poco tenían que ver y aún así se estimulaban a seguir, y se abrazaban y se fortalecían, poco importaban y al mismo tiempo eran el universo mismo, una tarde al mes.
Qué lindo cuando la espera termina!
ResponderEliminarQue lindo cuando por fin los fantasmas nos dejan de comer y somos dos y el mundo.
La verdad que si.
Te dejo un beso grande negra.
qe tengas una bonita noche de viernesnesnesnes
Ah por cierto, soy el Laucha