El ojo te mira,
sí,
te mira, te desarma y te llena a rebalsar.
Y de los poros los gemidos y las plumas de volar,
salta asustado, herido, el bicho de adentro.
Mientras el ojo mira.
Mete manitas en tus ojos y se va hacia adentro
vuelve llevando las lágrimas de las entrañas mismas
y mezclado con vísceras llorás.
Llorás.
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Su palabra agitará mi viento